El bookkeeping no es un cierre anual. Es el hábito de registrar ventas, compras, caja y banco lo bastante pronto para que el informe del viernes coincida con la realidad. Esta lista cubre lo que una pyme tiene que hacer para que el libro no se convierta en arqueología a fin de mes.
Cada día
Registra las facturas que salieron, los cobros que entraron y los gastos que se pagaron. Un día de retraso se convierte en una semana; una semana, en un cierre inventado.
- Facturas de venta el mismo día
- Cobros contra la factura, no contra un saco
- Gastos con categoría, no como 'varios'
Cada semana
Concilia al menos las cuentas que se mueven: caja, banco principal, pasarela de cobro. El stock que salió debe coincidir con las facturas; si no, el margen del mes es mentira.
- Conciliación bancaria semanal
- Revisar stock contra ventas
- Proveedores: qué se debe de verdad
Al cierre de mes
Nómina, depreciación, ajustes y un juego de informes que alguien lee. El cierre no es un PDF bonito; es la prueba de que el libro y el banco dicen lo mismo.
- Libro mayor y balance de comprobación
- Aging de cobros y pagos
- Exportar lo que el contable pide
Preguntas
¿Puedo hacerlo todo al final del mes?
Puedes, y pagarás el error en conciliación y en decisiones tomadas con cifras viejas. El hábito diario es más barato.
¿Esto sustituye a un contable?
No. Sustituye el caos. El contable sigue haciendo juicios, impuestos y cierre.



