Una previsión de caja no es el presupuesto anual con otro nombre. Es la pregunta de las próximas trece semanas: ¿entrará suficiente efectivo a tiempo para pagar lo que ya debes? Se alimenta de facturas abiertas, nómina conocida y saldos de banco, no de un objetivo de ventas.
Empieza por el saldo, no por la venta soñada
Toma el saldo de cada cuenta que paga de verdad. Suma cobros con probabilidad y fecha, no el total del pipeline. Resta nómina, alquiler, impuestos y proveedores con fecha.
- Saldos reales de banco y caja
- Cobros según aging, no según esperanza
- Pagos con fecha, no un promedio mensual
Trece semanas es el horizonte útil
Más allá de un trimestre la incertidumbre se come el detalle. Trece semanas cubre nómina, impuestos y un ciclo de proveedores, y es corto para actualizarlo cada viernes.
- Actualiza semanalmente
- Marca la semana en la que el saldo se pone negativo
- Actúa esa semana, no en el informe anual
Por qué debe vivir junto al libro
Una hoja desconectada se desactualiza el día que alguien cobra una factura y no lo dice. Si la previsión lee saldos y facturas abiertas del mismo producto, el aviso llega solo.
- Mismas facturas que el aging
- Mismos bancos que la conciliación
- Escenarios: retraso de cobro o subida de alquiler
Preguntas
¿Es lo mismo que un presupuesto?
No. El presupuesto es un plan. La previsión de caja es si el efectivo llega a tiempo para pagar lo ya comprometido.
¿Con qué frecuencia actualizarla?
Cada semana. Una previsión mensual llega tarde para la nómina.



